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Jueves, 03 de Diciembre de 2009 11:56 |
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Se designa como banca offshore a un conjunto de entidades financieras que operan, generalmente, en Paraísos Fiscales. Dichas entidades se rigen por legislaciones especiales que ofrecen condiciones fiscales favorables y un alto nivel de flexibilidad a sus operaciones. Regularmente estas instituciones captan recursos provenientes de personas y empresas no residentes. La banca offshore coexiste con la banca normal -también denominada como “banca onshore”-. En el caso de la primera, los clientes disfrutan de ventajas ofrecidas por una legislación especial; en el caso de la segunda, el público disfruta de ciertas garantías de las cuales carece la banca offshore.
Entre las principales ventajas de la banca offshore se destacan las siguientes:
* Pago de mayores intereses dada la reducción de costes que implica la omisión del cumplimiento de regulaciones relativas a controles de cambio y a política de inversiones. * Exención fiscal de los rendimientos de los depósitos e inversiones. * Operaciones protegidas por legislaciones estrictas en garantizar el secreto bancario. * Apertura de productos financieros numerados y anónimos, tales como cuentas y tarjetas de crédito. Aspectos a considerar para la realización de operaciones en la Banca Offshore: * Las transacciones procedentes o con destino a los bancos offshore son sometidas generalmente a rigurosos procesos de inspección, dado que existe la imagen de que dichas entidades son destino favorito de recursos provenientes del lavado de activos y la evasión fiscal. * En muchos casos la Banca Offshore se encuentra excluida de la cobertura de seguros gubernamentales o fondos constituidos para proteger a los clientes de la eventual insolvencia de una entidad bancaria. * Los gastos de administración de las cuentas offshore tienden a ser más elevados que los de las cuentas tradicionales. Usualmente estas entidades cobran cuotas periódicas de mantenimiento. También resulta común el cobro de comisiones por la recepción de depósitos.
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